DEBATE SOBRE PRESENCIA DE ARSÉNICO EN EL AGUA DE SANTA ROSA DE CABAL
Por proposición del diputado del centro democrático, Durgues Espinosa, se realizó un debate sobre posible presencia de trazas de arsénico por encima de las permitidas, en el agua que se suministra a los habitantes de Santa Rosa de Cabal, específicamente la del río Campo Alegrito.
“Hace 6 o 7 años en esta Asamblea pude mostrar que había momentos, en especial, en verano, donde las cifras del arsénico estaban por encima de las permitidas. El gerente de la empresa de aguas de Santa Rosa de Cabal puso en duda el debate y los exámenes de laboratorio, diciendo que posiblemente era un laboratorio de mala calidad, y era el mismo laboratorio que había contratado la empresa que él dirigía”, dijo Espinosa.
“Hoy el tiempo nos da la razón: tengo el trabajo de grado para maestría en toxicología, de la doctora Johana Umaña, quien durante 2 años desarrolló este tema en Santa Rosa de Cabal. El documento fue denominado “Niveles de arsénico en cabello alteraciones de salud relacionadas con la exposición de arsénico en la población de Santa Rosa de Cabal”, dijo.
Según el documento, el hallazgo sugirió posible exposición de la población al arsénico a través de la ingesta de agua de consumo. Por esto, se desarrolló un estudio en 153 personas, de las cuales el 71% consumió agua con arsénico, el 40% de estas, aún permanecen con arsénico en su cuerpo, comprobado por la extracción de cabello.
El 19% pueden estar presentando signos clínicos de enfermedades relacionadas con el arsénico.
Santa Rosa toma agua de dos fuentes: Campo Alegrito, que tiene hoy concesión de 500 litros, y San Eugenio con 100. El diputado explicó los efectos que produce el arsénico a nivel mundial: se almacena en el hígado, riñón, pulmón y bazo, y puede acumularse en el tejido óseo, además de causar cáncer o diabetes mellitus, siendo esta última una de las causas de muerte en Santa Rosa de Cabal.
“Se ha solicitado a la Carder la concesión pero aún no lo ha hecho. Hoy se busca tomar el agua de otro río, una nueva planta de tratamiento y otras conducciones. Esto está al concurso del gobierno de Juan Diego Patiño para sacar este proyecto adelante. Ojalá el gobierno nacional entienda que en Santa Rosa y Dosquebradas necesitamos una nueva fuente de agua y no seguir echando químicos”, concluyó el diputado.
Al respecto, el gerente de Empocabal, Javier Vasco, explicó: “Estamos cumpliendo con los indicadores de calidad del agua para dar tranquilidad. Venimos con una remoción efectiva no inferior al 70% del arsénico de la fuente Campo Alegrito, no existen estudios concluyentes que el arsénico presente genere enfermedades. Seguimos trabajando en la modernización de la planta de tratamiento”. “En el caso de Serviciudad, se creó un plan de acción que incluye monitoreos y análisis microbiológicos diarios al agua suministrada por Empocabal y desde Villa Santana, remoción de arsénico con sulfato de aluminio, entre otras”, dijo Milena Rubio, especialista de la entidad
